jueves, setiembre 20, 2007

Trahtemberg me da cefalea

Tengo un dolor de cabeza atroz. De esos que te hacen perder el equilibrio hasta estando sentado. De esos que provocan náuseas y terminas arrodillado frente al water escupiendo nada más que saliva. De esos que te tumban en cama hasta el día siguiente (previa revisada de correo y entrada en el blog).

No se la deseo a nadie (bueno, la verdad sí). Incluso he llegado a querer tener un hacha en mano para abrirme la cabeza en dos y, en el mejor de los casos, parir una Minerva.
Hace tanto que no me daba uno de estos.
En casa osaron culpar a mi bienamado café, los muy herejes. Pero hoy no he tenido a suerte probar ni una gota del oscuro néctar.
También consideraron que podía ser causada por el ajetreo de las últimas semanas, por las amanecidas, por el stress. Pero no. Hace ya algunos días que ando recontra relajado y nunca antes una amanecida (que he tenido demasiadas) me ha causado esto.
Es que hoy casi no has comido, dijeron. Pfffff. Fuera de que eso nunca ha sido un problema, es una afirmación errada pues hoy he tragado hasta decir basta.
Has estado caminando todo el día bajo el sol. Naa. Been there, done that.
¿Entonces?


León Trahtemberg, mamá. Hoy estuve en una conferencia de ese señor y me dió tanta cólera escucharlo que algo se me debe haber fundido allá adentro. Obviamente la intención de la conferencia no es negativa, no busca joder a nadie ni causarme dolores de cabeza, pero es que a veces se manda con cada cosa, con cada comentario. Ya se sabe que el tema del señor es la educación: sitio donde va, sitio donde raja (o "critica constructivamente") el alicaído sistema educativo peruano. Pero caray, su fórmula para sacarnos de pobres es algo que yo mismo vivo cada día y que he aprendido de modo natural, no es nada del otro mundo. Sólo que, como la gente se alucina con cualquier cosa que venga envuelta en un bonito paquete y les encantan las fórmulas simples que lo solucionan todo, terminan boquiabiertos ante una ponencia de éstas y acallando con palmas a cualquier voz de protesta (como alguna que se alzó por ahí), en favor de las rocas que este Cohelo de la pedagogía se soltaba.
Creo que después de mi libro de cuentos (Espectador invisible - presentación este 4 de octubre) sacaré uno en plan Quién se ha robado mi queso, Yo me he robado tu queso, DaVinci fue el primero que se robó el queso, etc. y lo titularé Trahtemberg, yo sí sé dónde queda Tailandia. Pronto en las mejores librerías.

miércoles, setiembre 05, 2007

La vida poco agitada de Angel Hoyos

Desde hace algunas semanas me he impuesto un estado de semi-reclusión, cual monje tibetano. El motivo: darle los últimos retoques a mi libro, ya tan próximo a salir. En teoría, me había propuesto tenerlo listo para hace dos semanas, luego para la semana pasada, luego para ayer, luego para pasado mañana; una serie de postergaciones que tienen su origen en mi creciente, monumental, inseguridad.
Mientras tanto, para no sufrir un colapso nervioso (y evitar el crecimiento de raíces en mi trasero) me he dado algunas escapadas.
Aprovechando los feriados estuve en un par de... "reuniones sociales" (un bonito eufemismo para no decir borracheras) : una en piura, con los latones, aprovechando la visita de Claudia Meza Villavicencio de Silva; y la otra en Chiclayo city, adonde hice un viaje relámpago para hacerle barra a Josué en una nueva presentación de su libro. Tras la presentación nos largamos a celebrar por ahí con la Chucula y nos metimos al bar La Taberna donde nos tomaron esta bonita foto con el cuerpo del delito.



Para el resto de actividades de la semana pasada (que he tenido a bien registrar para la posteridad ahora que me he convertido en "el loco foto") pueden chequear:
- aquí (recital prodamnificados en la plazuela merino),
- aquí (reunión latona)
- y aquí (cix).

Dos días más y seré libre de nuevo. He dicho!

miércoles, agosto 15, 2007

Cold wind - Arcade Fire




Adoro esta canción. Me pone de un ánimo que... pff. Apareció alguna vez como parte del soundtrack de la genial Six feet under. Palmas para el usuario que la colgó en Youtube y le editó esta suerte de videoclip - karaokero. Enjoy!

If you're going to San Francisco, lay some flowers on the gravestone...

domingo, agosto 12, 2007

Viaje infernal

Hace unos días tuve uno de mis peores viajes Sullana - Piura. No creo que llegue a ocupar el primer puesto en mi Top5 Peores viajes, pero vaya que se esforzó.

Era una combi salida del mismo infierno, no hay otra explicación. Era una mezcla de los peores castigos que se me pudieran poner. Media combi venía llena de viejas de mierda y bebés berreantes. Yo, iba enternado (no aguanto usar ropa formal) y con un paquete de regalo gigante rumbo a un matrimonio. Una vieja de mierda no cerraba su cortina y el solazo de las cuatro de la tarde me caía en toda la cara, fastidiando mis ojos y haciéndome sudar en cantidades espantosas. El chofer infeliz fue recogiendo pasajeros durante todo el camino, atiborrando el pasadizo de la combi y convirtiendo un viaje de 45 minutos en uno de hora y cuarto. La gente piteaba con violencia, los niños empezaron a llorar, el sol me caía en la cara. Prendieron el dvd.

Para qué prendieron el dvd. Una selección de las canciones más melosas y cursis del inglés, cantadas en español. Por supuesto que estuvieron los grandes clásicos de éste género, al estilo de Como iou narie te ha amarou de Bon Jovi, Purou ser amor, perro no parrese de Roxette, y los exitazos de Melodía desencadenada (la de Ghost) (yay), Toro lo que hagou lo hagou porr ti de Bryan Adams (reyay) y una muy, muy desafortunada versión de My heart will go on (la de Titanic (puaj)) que he preferido olvidar (ni siquiera aguanto la original) (puaj, puaj, puaj...).

Y así: los niños siguieron llorando, las viejas los siguieron chitoneando, yo seguí sudando, mis orejas sangrando y un sujeto del pasillo empezó a toserme encima y a golpearme la cabeza con su mochila por el vaivén del carro...

Pero, como soy lo máximo, lo pude soportar estóicamente, sin tener que recurrir a tácticas tan trilladas como saltar por la ventana o dirigirme a los demás para reclamar.

La próxima vez viajo en Eppo -_-

viernes, agosto 10, 2007

Hoy: Heroes - Final de temporada

Tengo una maldición con los finales. No me refiero a mi problema para terminar lo que empiezo (ni a mi obviable desempeño académico) sino a la pésima suerte que tengo cuando van a transmitir el último episodio de alguna de mis series favoritas.

Todo empezó con el final de los Años Maravillosos. Sí, sí; Kevin Arnold, Winnie Cooper, toda su mancha brava. Tengo que admitir con vergüenza que nunca he visto el final completo. Nunca pude ver el maldito último capítulo. Después de años y años siguiendo la serie, después de haber asimilado en mi vida el "Y entonces sucedió...", después de una tremenda campaña publicitaria para la transmisión del último episodio que fue todo un suceso nacional, después de todo eso... me lo perdí. Porque a mis papás se les ocurrió que debíamos hacer un viaje no recuerdo ni a dónde. Lo único que recuerdo es que aquella tarde, durante el viaje, mi papá detuvo el auto en un restaurante al lado de la carretera, y entramos para comer algo al toque. Todos los comensales del local estaban muy atentos mirando la pantalla de el televisor. Todos, sin excepción. Camioneros, familias, ancianos, niños, empleados del local; todos con los rostros en alto, prendidos de esa pantalla en la que se veía un aeropuerto (lo que luego me enteraría era la escena final). Y entonces sucedió... odié a mis papás por haberme arrebatado uno de esos momentos únicos en la vida. Claro, siendo niño esos enojos no duran más allá de un buen helado o cualquier otro dulce para doblegar la voluntad. Igual, me fui dando cuenta que tenía la peor suerte del mundo para estas cosas.

Luego vinieron las demás. Me perdí el final de los X-files (que había seguido desde el primerísimo capítulo), el de Millenium, el de Buffy, el de Angel, el de Friends, el de las Gilmore (hace poco), entre otros, y lo peor es que hasta el momento nunca los he podido volver a ver, ni en las repeticiones.

Por eso hoy, que espero el último episodio de la temporada de Heroes, he apagado el celular y he dado órdenes específicas de que me hagan negar. Ya sé que es sólo un final de temporada, y que quizá no sea el mejor programa que haya cruzado las pantallas, pero realmente es uno de esos gustitos que provoca darse uno de cuando en cuando. Estar tranquilo, tirado en el piso de mi cuarto viendo la tele, con una bolsa de chifles al lado, y disfrutar del final sin tener la remota idea de lo que va a pasar, de ver si tus predicciones son correctas o si los escritores te irán a sorprender (a ti que te las sabes todas) con un giro inesperado que muy pocas series pueden ofrecer nowadays. Probablemente no me lo pierda (claro a menos que se vaya la luz, ya ha pasado), pero si fuera así, por lo menos ahora (a diferencia de mi infancia) dispongo de la fiel internet, de donde podré descargar el episodio completo o en el peor de los casos, leerlo en alguna guía de capítulos.

Yep, all's right with the world.

jueves, agosto 09, 2007

Terrible descuido

No, no hablo del sospechoso afiche del Festival de cine (jaja) que ha causado una oleada masiva de opiniones en la lista de correo de cinemaperú; hablo de un error en el blog que ha impedido que se dejen comentarios desde hace un tiempo.
Parece que cuando Blogger actualizó su versión beta, desconfiguró algunas opciones de esta plantilla y a partir de entonces no se han podido dejar comments. Felizmente alguien me puso al tanto de ello y ya está solucionado.
Así que, si aún tienes algo que decir estimado lector, no dudes en hacerlo. Raja con confianza nomás (ya luego me animaré a comentar sobre cosas más trascendentales).

martes, agosto 07, 2007

Angel-vision 3ra. temporada

Después de algún tiempo (poco más de un año) he vuelto a las andadas. Necesito retomar el hábito de escribir seguido, textos largos y semi-coherentes (no que no lo haya estado haciendo... pero, uds. entienden).
Para poner al día al mundo (y de paso registrarlo para mi "yo futuro" que sufrirá de mala memoria), haré un recuento de las cosas importantes que me han pasado hasta el día de hoy desde la última entrada del blog (la que tiene el corto veraniego no, sino la anterior).

- Junio de 2006. Junto a Nancy y Jimena, realizamos un spot radial que ganaría el segundo lugar en un concurso a nivel nacional. Nuestro seudónimo: "Los Koalas" (yay). Fuimos a Lima a recoger nuestros premios--> una computadora (ahora en casa de Josué) y un paquetón con productos Nestlé del que dimos cuenta en un triz.

- Junio de 2006 (vaya que es un mes agitado). El boletín Magenta cumple su primer año y para ello organizamos nuestro primer recital. Todo bacán, con lectura de textos, proyección multimedia e intermedio musical. La universidad por primera vez nos da bola (jaja) y nos dedican un artículo por ahí.

- Setiembre de 2006. La entonces joven editorial Pluma Libre organiza un concurso de cuentos en la que Josué y yo resultamos seleccionados. A los 9 autores se nos publica en un libro titulado "I Selección Regional de Cuentos - Piura". (Yeeeeey)

- Noviembre de 2006. Segundo recital Magenta, ahora en los acogedores ambientes del pub Bloom Moon. "Letras + música" fue todo un éxito: buenos textos, buenas intervenciones musicales de Rato de Maga, Ley seca y Néstor Quiñones. Todo lleno, ese día vendimos hasta los carteles (con autógrafos!).

- Diciembre de 2006. Arrancan las vacaciones. Apuramos los preparativos del libro antológico del boletín Magenta: "Ladran los perros". Llegan navidad, mi cumpleaños y año nuevo donde me la pasé de putamadre (campamento en una playa solitaria, alejados de toda civilización, bajo una luna llena preciosa y bañarse en el mar a la medianoche). El año se fue del mejor modo. Y ahí empezó la decadencia (ja!).

- Enero de 2007. Terminamos todos los preparativos para la presentación de "Ladran los perros" en la Feria del Libro de Trujillo. 31 de enero. Alucinante. Nos dimos el lujo de hacer un minirecital al paso en la feria y luego esa misma noche parados en una banca de la plaza de armas. El tour incluyó la Plazuela del recreo, el Museo del juguete, Huanchaco y una cervecería llamada Hops.

- Febrero de 2007. Ayudé a Josué con un corto (el del post anterior) para su curso de inglés. Lo hicimos en un dos por tres y fue el cague de risa.

Los siguientes meses estuvieron un poco muertos. Hicimos un recital de bienvenida en la universidad, organizamos un seminario de literatura regional, me dejaron veintemil trabajos en la u, me la pasé viajando por todo Piura para un proyecto fotográfico, hubo un recital por el segundo aniversario y tuvimos que hacer un documental sobre las iglesias protestantes en Piura.
Después de todo eso, estas vacaciones de medio año pintaban reponedoras, salvo que me la he pasado hueveando y terminando los detalles para la publicación de mi primer libro.
Aquí termina la actualización.
Aquí terminan también este tipo de posts. Hacer esta lista me ha terminado dando la sensación de ser uno de esos viejitos que viven en el pasado... (¿dónde están los fracasos?!!) (te sería útil recordar esos también).

P.D. No olviden de darse una vuelta por el blog de Verduguillo, que el buen Josh estará destinando a la crítica literaria. Salud.

jueves, abril 05, 2007

domingo, marzo 12, 2006

Ausencia de voluntad

Me va a dar algo, estoy seguro que me va a dar algo. Mi fuerza de voluntad anda de capa caida por estos días y eso ha llevado a un desbalance fenomenal en mi dieta y por ende en mi organismo.

El pasado viernes 3 de marzo me tragué junto a Nicky un pollo broster enterito, celebrando su cumpleaños (el de Nicky, no el del pollo, aunque uno nunca sabe). Enterito, cerdos de porquería, con papas, mayonesa y todo el menjunje. Nicky había dicho que iba a tirar la casa por la ventana (no se cumplen 25 todos los días) y que me iba a hacer bailar perreo en venganza por el karaoke que hizo en mi cumpleaños, pero, para mi suerte, su abuelita murió unos días antes. Considerado como es, Nicky cambió sus planes y nos llevó a los que nos acordamos de su cumple a comer pollo; luego a su casa, a empujarnos litro tras litro un jarrón/balde de sangría. No vomité nomás de puro borracho, la conciencia no me dió ni para eso.

Al día siguiente Claudia cayó por mi casa y preparamos un cerro de tequeños rellenos con pedacitos de hotdog, para luego tirarnos a ver películas y a monguear toda la tarde junto a una Coca-cola de dos litros. Horas después cayó también Angela, poco antes de que Claudia regresase a Piura, y aunque ya no pudo disfrutar de los tequeños (porque ya nos los habíamos tragado viendo "El Ente") se abrochó con el chifa que mis papás compraron para la cena. Ah, pero no quedó ahí, le dije a Angelilla ¿vemos peli? y ella Ya, pero hácemos canchita primero, y con un fuentón de canchita en mano, subimos a ver "The Rocky Horror Picture Show" y luego "El Graduado" (fue un buen sábado ahora que lo pienso).

Dos días después caí enfermo, con una gripe de esas que duele la garganta cuando pasas, y no se me ocurrió mejor solución que conseguirme algo de vitamina C de la mismísima fuente, es decir, me abrí un paquete de gelatina lista para preparar y -precedido por mi fiel cucharita- empecé a tragar y tragar hasta terminarme el equivalente de quince porciones de gelatina en polvo. Varios días después aún tenía la lengua rojísima y sudaba con olor a frutilla...

Ya que el experimento con la gelatina fue un completo fracaso y puesto que aún seguía enfermo y hasta las patas, tuve que (muy a mi pesar) empezar a tomar pastillas. No suelo enfermarme y cuando lo hago prefiero curarme al natural, pero en vista de lo horrible que es abrigarse en pleno verano, no poder tomar cosas heladas, ni dormir con las ventanas abiertas, tuve que empezar con el tratamiento para pasar por este resfrío en el menor tiempo posible. Claro, con tal suerte que las pastillas infelices me empezaron a causar gastritis.

El miércoles por la noche, resfriado y con gastritis, quedé atrapado en medio de una lluvia torrencial mientras conversaba con unos amigos en la plaza de armas de Piura. Ya me había empujado dos cañonazos y dos barras de gomitas intentando bajarle al dolor de la gastritis, y durante nuestra estadía en la plaza tuve que comprar un paquete de galletas porque el dolor era insoportable. Hacia la medianoche, ya sin lluvia pero aún empapado, me fui a alojar a casa de Nicky, porque a esa hora ni de vainas me regresaba a Sullana. Una última ola de dolor me vino y tuve que apaciguarla comprando una porción de salchipapas en la esquina antes de irme a dormir.

Para rematar hoy, que ha sido cumpleaños de mi mamá, he tragado -como quién no quiere la cosa- cabrito al horno, cerveza, yogurt, cereal, parrillada de pollo, parrillada de carne, dos tortas distintas y gaseosa hasta decir basta...

Después de haber podido manejar mi dieta relativamente bien en los últimos años, me siento mal por andar en estos pasos. Supongo que mi voluntad se estará tomando un descanso o quizá esté en huelga por algún motivo que mi subconciente sabrá decirme eventualmente. Sólo espero que no sea demasiado tarde (o sea cuando pese de nuevo 75 kilos).

P.D. Mañana toca ayuno y mucho, muuuuucho ejercicio. He dicho.

lunes, marzo 06, 2006

Child in time

Pues bien, mi radio.blog resurge de sus cenizas (ya por cuarta vez).
Esperemos que dure algunos días más que los que duró su anterior encarnación.
Es el problema eterno de los hospedajes gratuitos: o te dan poquísimo bandwith mensual, o te clavan (como ahora) unos ads completamente antiestéticos. Ya figuraré el modo de hacerlos desaparecer o al menos de esconderlos...

Mientras tanto dejo algunas de mis canciones favoritas (al menos de las que pude coger a la volada para probar si funcionaba esto). Enjoy!

P.D. Child in time de Deep Purple puede llegar a ser una melodía particularmente orgásmica; para mejores resultados oirla con audífonos, a buen volúmen, con los ojos cerrados y en una combi a máxima velocidad. Es lo máximo.

jueves, febrero 02, 2006

Qué Sunnydale, ni qué ocho cuartos

Es de dominio público que vivo en el infierno. O séase, el norte del Perú. Y siendo más específicos, la alegre ciudad de Sullana.

La comparación es justa, teniendo en cuenta que el calor en ésta época del año es... francamente insoportable e infernal. Lo sabes, cuando sudas a pesar de estar sentado y en la sombra; cuando el viento de la calle sopla aire caliente; cuando, por las noches, te das mil vueltas en las sábanas pegajosas y prefieres que los zancudos se den un banquete contigo antes que taparte y tener aún más calor.

Una buena opción para refrescarse es ir a una de las tantas piscinas que han aparecido durante los últimos veranos. Al menos es lo que íbamos a hacer el fin de semana pasado junto a los latones de Claudia, Sofía, José y Fernando. Pero siendo esta ciudad el infierno, pasó algo impensable... Una segunda muerte ocurrió en la piscina a la que pensábamos ir. Segunda muerte en menos de un mes.

Quizá olvidé mencionar que a inicios de enero cerraron varios de estos locales con piscinas por la poca seguridad con la que contaban. Hubo un muerto de por medio para que se tomara esta medida, la que aún así no duró mucho en ejecución, ya que se concedieron permisos especiales para que estos locales pudieran reabrir sus puertas. Y ya ven. Una segunda víctima y las palabras "cierre" y "definitivo" aparecieron en los titulares de todos los diarios locales, la semana pasada.

Así las cosas, el plan de ir a cualquier piscina ha quedado fuera de discusión. ¿La otra alternativa? La playa.

Contra todo pronóstico (odio la playa), iré. Ahora esperemos que el mar continue allí para cuando lleguemos.

miércoles, febrero 01, 2006

Estrechez de corazón

Lo que había estado temiendo desde hace algunos días ocurrió hoy finalmente: me llegó la confirmación de que el concierto de Los Prisioneros estuvo de putamadre...

Sí, fue el sábado en la noche. Sí, concierto de Los Prisioneros por primera y (probablemente) última vez en Piura. Sí, tenía el dinero para ir a VIP. Sí, no fui de puro coñete, y porque no estaba de humor, y porque no me puse de acuerdo con nadie, y porque no quería encontrarme con algunos indeseables, bla, bla, bla...

Hmmm... es curioso, pensé que quejarme y eso me haría sentir mejor, pero no. Todo este lloriqueo me hace sentir recontra ñaña. Pero bueno, aquella noche después de todo la pasé bien. Nos reunimos con algunos amigos a ver películas en casa de Claudia. Vi Adaptation y La Cosa por enésima vez. Derramé un vaso de gaseosa helada en mí. Dejé el piso sumamente meloso. Comí una hamburguesa de carretilla que causó estragos en mi estómago por los días siguientes. Y, para terminar, me pasé el resto de la noche conversando con Claudia en lo que ella calificó como la amanecida más sinsentido, ever. Mientras esperábamos el alba sentados en el balcón, me hizo prometer que no nos arrepentiríamos por no haber ido al concierto... y ya ven, aquí estoy, quejándome.

Aún hay algo que me reconforta de lo que me contaron los que sí fueron al concierto: Por más que el público rogó, Los Prisioneros no tocaron Estrechez de corazón, la canción que más me interesaba oir.
Ja! In your face!

Ahora sí, me retiro a mis aposentos, sintiéndome como la zorra de la fábula que no podía alcanzar las uvas y decía que estaban verdes para reconfortarse... pobre infeliz.

martes, enero 31, 2006

reflejos felinos... my ass

-Mamá, se me rompieron los lentes.
-¿Y ahora? ¿Pero cómo se han roto? Segurito los llevabas en el cuello, cuántas veces te he dicho que...
-No mamá, saltaron de mi cara.
-¿Y cómo así?
-Bueno, volaron a la pista junto a mí, justo después que me golpeó un mototaxi.
Carcajada de mi hermana, mientras mi madre en shock notaba recién mi mano ensangrentada.

Hoy me atropelló una moto. Bueno, la verdad no. Sólo me golpeó y me arrojó contra el pavimento. Nada del otro mundo. Tengo una mano casi desollada y me duele el hueso del codo que chocó con la moto. Claro, lo que más me va a doler es el bolsillo, después de desembolsar para comprarme lentes nuevos. Y me da cólera, porque todo el asunto fue de lo más estúpido.

Como nunca, me detuve a darle indicaciones a un señor que se acercó con cara de despistado y amablemente me preguntó por un centro de copiado; cuando terminamos y yo giraba para proseguir mi camino me doy de cara con el vehículo que venía en mi dirección, embalado. El empujón, el contrasuelazo y mis lentes hechos trizas. La mototaxi se detuvo y el conductor, un viejo recontra asustado, bajó a ver si estaba bien. Entre dientes le resondraba a la madre mientras me levantaba y le confirmaba que sí, que estaba bien. Tienes buenos reflejos, sentenció finalmente con una sonrisa nerviosa y se marchó.

Hoy definitivamente es uno de esos días en los que desearía no haber salido de casa...

sábado, enero 14, 2006

Cambio de traza

Obviando el hecho de que ya estamos por la quincena de enero y eso... sólo hoy me he animado a renovar cosas, como por ejemplo, el layout del blog. El anterior ya estaba un poco recargado, especialmente el header del arbolito que en algunas computadoras demoraba un siglo en aparecer.
Esta nueva plantilla -mucho más simple que la anterior- llega por cortesía de Blogger Templates, blog en el que se pueden encontrar más templates que los que ofrece Blogger normalmente, aparte de tips y cosas extras (cuánta vaguedad en lo que hablo!).

Fuera de eso, Josué ha creado su propio weblog sobre crítica de cine en el que irá subiendo los textos de las críticas semanales que hace para el diario El Tiempo (un par de las mías aparecerán por ahí). Dejo aquí el enlace a: Cinégamo

jueves, diciembre 29, 2005

Getting angst

Veinticuatro... puta madre veinticuatro ¿y ahora qué hago?
puta madre veinticuatro... ¿y ahora qué hago?
veinticuatro... ¿y ahora qué hago?
Parafraseando uno de los momentos geniales de Días de Santiago

Su servidor mañana cumple 24 años.
Como de costumbre, la cercanía de la fecha inminente me trauma. Me atormenta lo definitivo, lo que cambia y ya no ha de regresar a ser como antes, nunca más.
Y sí, ya sé que la vida es constante cambio. Pero es en fechas importantes -como ésta- que la angustia me entra y me siento sin rumbo, y viejo, y perdiendo tiempo.

Todavía estoy a tiempo de decidir si ésta es la vida que quiero llevar, pero esa opción no estará siempre allí. Y sé que tarde o temprano me veré atrapado en la celda que estoy forjando ahora, y en ese momento ya será irremediable y habré desperdiciado una vida, ésta, la única que tengo.

Bueno, necesitaba descargar estos pensamientos positivos.
Mayor motivo para embriagarme mañana hasta perder la conciencia...

jueves, diciembre 22, 2005

El choro de bicicletas

Digamos que hoy me provocó hacer que Vittorio de Sica se retorciera en su tumba, tons hice esto.



Sica, sacúdete en tu cripta!

lunes, diciembre 12, 2005

Domingo ratuno!

Bah, los exámenes finales terminaron hace ya algunos días. El saldo: un curso aprobado, uno jalado con roche (pasable en el susti... ojalá) y dos que me tienen en suspenso y esperando las notas que recién entregarán esta semana.
Mientras tanto, he dedicado estos días a darme un poco-merecido-descanso, so pretexto de reponer mi cuerpecito del stress de los exámenes. Así las cosas, me pasé el miércoles durmiendo hasta que las gastritis se fue, el jueves despidiéndome de las ratas con intercambio de regalos de por medio, y el viernes en el super concierto de los Gatos Flacos sobre el cuál, a lo mejor, me anime a postear mañana o uno de estos días.
Todas estas actividades fueron minando, muy de a poquitos, mis ya escasas reservas económicas, por lo que el domingo tuve que hacer magia para sacar unos cuantos soles y pagar -junto con Josué- un almuerzo para Meylin y Raty, a razón de un reto que les pusimos y que las infelices llegaron a cumplir.



He aquí la foto del reto infame. Raty pateando un penal y Meylin en el arco, en el estadio Miguel Grau de Piura. Lo difícil del reto era entrar al estadio, pues durante esas fechas no dejaban pasar a entrenar ni siquiera a los jugadores de segunda división. Ratas...



Con nuestro limitado presupuesto, las opciones sobre dónde llevarlas a comer eran muy reducidas. Decidimos ir a un chifa en la plazuela Merino y que cumple con las tres B's (bueno, bonito y barato) (incluso una cuarta B que suele pasar desapercibida: bastante).
Eran casi las tres de la tarde cuando las llevamos al chifa; hicimos el camino a pie, gracias a que hacía un clima precioso con cielo nublado y ambiente fresco. Llegando, subimos al segundo piso del local desde donde teníamos una vista espectacular de la plazuela y alrededores. Las chicas ordenaron sus respectivos platos y tragamos hasta decir basta. El almuerzo pasó sin mayores incidentes salvo por la cucarachita flotando en la sopa de Raty y el elemento orgánico, oscuro e irreconocible que Josué halló entre su arroz y que preferimos no saber qué era (juraría haberle visto pelos y un ojito).
Una vez saciada nuestra hambre y llenos a reventar, decidimos caminar un poco para bajar la wata. Una suave garúa nos acompañó parte del camino, mientras decidíamos qué hacer, ya que ninguno quería regresar a sus casas aún. En nuestra ruta pasamos por el cementerio San Teodoro, el más antiguo de Piura, elegante y "acogedor", con esculturas de mármol tan bonitas como antiguas. Había un entierro y -cosa rara- las puertas estaban abiertas de par en par. Decidimos entrar a hacer la sobremesa.

Josué tiene a buena parte de sus antepasados enterrados allí, por lo que nos hizo un pequeño tour. Por su lado, Raty y Meylin indicaban las locaciones del cementerio que habían usado para filmar parte del cortometraje Pipas el ciclo pasado. Yo, sólo atinaba a hacer comentarios del tipo: "la lápida de tu bisabuelito se parece al monolito de 2001, ergo ¿tu abuelito era fan de Kubrick?"
Después de dar vueltas y vueltas entre los pasillos laberínticos, decidimos sentarnos un rato y descansar. La conversación en un momento derivó en el tema amoroso y se me prendieron de nuevo con lo de "la chica que me gusta y a la que no le digo nada porque no sirvo para esto de las relaciones sentimentales", asunto con el que se les da por fastidiarme de cuando en cuando, porque no pueden luchar contra la vocación casamentera que al parecer presentan todos mis amigos.
Terminada la conversa, proseguimos con nuestro tour, dedicándonos ahora a buscar lápidas de gente que hubiera muerto en la fecha de nuestros cumpleaños. No hayamos ninguna. Nos fuimos.

Nuestra siguiente parada fue en casa de Marco, el Bitch-ito, a quien le caimos con la esperanza de que nos invitase agua y panqueques (resulta útil tener amigos aficionados a la repostería). Tragamos (más) y tras "jugar a ser modelos" frente a la casa de nuestro anfitrión, decidimos pasar por la pensión de Raty a por su cámara con vistas a tener nuestra última sesión de fotos del año.




Una extraña fiebre por el figuretismo se apoderó de nuestros cuerpos aquél día y nos tiramos buena parte de la noche haciéndonos fotos raras y más raras, hasta que se acabó la batería de la cámara. Mientras Raty la ponía a cargar media hora para una última tanda de fotos, el resto nos dedicamos a contar historias de fantasmas. Marco apagó las luces y encendió una vela, creando el ambiente propicio para asustarnos, aunque fuera un poco. Les comenté que durante nuestra visita al cementerio hubo un momento en el que me empecé a sentir apesadumbrado e hipersensible, y que quizá en ese momento unos cinco espíritus pudieron haber aprovechado para venirse conmigo y que estaban acompañándonos en ese preciso instante. Meylin y Raty se pusieron nerviosas y me pidieron que dejara de hablar babosadas, pero todos nos quedamos intraquilos y mirando para los rincones de rato en rato.


Pasada la media hora fuimos al parque de San Felipe a tomarnos fotos en los columpios, pero después de sacarnos unas tres, la bateria volvió a descargarse. Igual, terminamos la noche trepándonos en toboganes, subibajas y columpios, haciendo retos de quién saltaba más lejos o de quién podía apagar la luz del poste de una patada. Recuperando por un momento una infancia no tan lejana. Y, a pesar de estar cubierto de arena, sudor y espíritus chocarreros, me sentí muy bien, por haber pasado un domingo inusual casi sin querer, que es como surgen a veces las mejores cosas.

miércoles, noviembre 30, 2005

Les Triplettes de Belleville


¿¿Cómo es que esta obra maestra no ha llegado aún a nuestras salas de cine?? Me refiero en el caso específico de piura... ¡Exijo una explicación!

Recién la vi en DVD y me parece simplemente perfecta. La calidad de la animación, el sonido, la música, el estilo de dibujo, el cuidado en los detalles, el humor negruzco, los guiños, la historia, los personajes, las trillizas, la abuelita, el nieto, Belleville, el villano, el tren, etc, etc... el perro.

Realmente merece ser vista en pantalla grande y con todas las de la ley. Pero ya que los amigos de Cineplanet no se animan a pasarla (y más bien siguen trayendo bodrios como La leyenda del Zorro) pues... que luego no se quejen si nuestra única opción termina siendo Cine... forum : )

jueves, octubre 20, 2005

Fotos locas


Angel peluca
Originally uploaded by Angel Hoyos.
Hace unos días estuvimos en sesión fotográfica por el centro de Piura. Josué había llevado algunas pelucas de su abuela y nos las estuvimos probando.
Luego hicimos un fotocuento (un trabajo que le habían dejado para un curso de lenguaje televisivo) el cual está colgado en su integridad en mi cuenta de flickr.

Pueden matarse de risa un rato. :)

sábado, octubre 15, 2005

Is it bright where you are?

Normalmente mi consigna durante la época de exámenes parciales es: "ok, AHORA es que tendré tiempo para hacer todas las cosas que tengo a medias" y es que, con tal de no estudiar, me dedico a terminar todas las cosas que he dejado pendientes durante el ciclo (léase ordenar mi cuarto, avanzar con el diseño de las revistas, terminar alguno de los 20 000 cuentos que vengo escribiendo, etc, etc... actualizar el blog, Ja!). Sin embargo esta vez me he abandonado a la más absoluta desidia y he batido mi propio récord de improductividad. Y no vayan a pensar que es porque haya estado estudiando (habráse visto), sino que simplemente no me nació hacer nada, absolutamente NADA. Ya sé que no hay cosa peor que una vida desperdiciándose, pero qué le vamos a hacer.

Ando con vacío existencial desde hace un tiempo. He oido comentarios parecidos de algunas personas cercanas y he visto los síntomas en otras tantas, lo que me hace pensar que quizá no sea sólo yo el que siente esta dejadez, sino que los demás también se están viendo afectados por algún fenómeno externo. Quizá sea la primavera, quizá los recientes temblores, quizá sea la inminente escasez de agua de los próximos meses, los problemas en la economía mundial o el referendum. Quizá ya todos se dieron cuenta (por fin) que esto es todo y que no hay nada más; que no hay un más allá, ni un Dios, ni recompensa o castigo... Pero lo más probable es que -quizá- la soledad me esté pesando más que de costumbre y me haga pensar cojudeces y simplemente necesite salir de la burbuja a recargar energías con los demás en esa chamba cotidiana que llaman vida.

Ojalá sea la primavera.